viernes, agosto 04, 2006

Ventana



Tenemos dos vecinos niños que saludan a los que pasan. Mecen sus manos cuando agua cae. Respiran tantas veces como pueden y siempre es la última vez como al principio. En el puerto difuso que dibujaron al final de la calle, todas las noches su padre cangrejo descarga botín de pescado y mantarraya. Sus ojos son tranquilos cuentos marinos que brillan junto a las hogueras, en sus tenazas guarda canciones y remedios caseros para el dolor de muela. Su madre es el viento que todas las tardes les anuncia la lluvia, el silbido que se guarda el caracol muy adentro cuando la oreja se aleja, para que no se vaya volando a los bosques donde los árboles no caen nunca sin hacer ruido.

9 comentarios:

ecasual dijo...

No sé si son los sobrinos esos de la tortuga que les lleva huevos.

Saludos.

Hieródula Incrédula dijo...

Tal vez sí, Hormiguita. Les preguntaré cuando los vea.

Muchas gracias por venir.

Livi Jazmín dijo...

Óigame Andrella que trenza palabras ¿cómo se le ocurre no dejar ver su correo? Imagínese que un día estoy enferma de muerte y la única cura es... un brebaje hecho con 10 pulgas lumínicas ¡imagínese!

Priscila dijo...

Coincido con La trompetista de Falopio... Uste debe tener uno de esos remedios de los cuales uno se queda boquiabierto.

Saludos!

Sirena dijo...

Buenas noches Andrella. Nunca había venido, es que no sabía llegar. Me gusta mucho leer cosas que no entiendo fácilmente, palabras entrelazadas que dan sentido a algo que no logro descifrar por completo. Gracias por invitarme e invitar a mi casa.

Hieródula Incrédula dijo...

Livi, ahí mi correo ya lo tiene.
Priscila, qué bien que cree eso. Ya sabe, mis remedios, remedios suyos también son.
Sirena, gracias a usted por venir. Acá siempre está abierto.

Stiletto dijo...

Pero casi nunca esta el que atiende jejeje saludos

Hieródula Incrédula dijo...

Stiletto, ¿cómo no? Acá siempre estamos, no me levante falsos. Gracias por su visita y por los saludos.

Anónimo dijo...

Excellent, love it! » » »