lunes, julio 11, 2005

Pues qué pinche raro.

No, no era eso lo que yo quería. Qué pinche extraño está todo eso del Flog (miacueldodelalana) (y qué lindo suena, me parece) . Bueno, te cuento quelido flog, que eso del ejercicio voluntario de mente como le digo yo a mis neceseres (ajá) oníricos porque qué carajos son si no eso, me tiene harto preocupada. Porque déjame decirte que vi clarito como mañana de cielo reflejado en no sé qué extraña charca de no sé dónde lugar, cómo me caía recta tangente de oh, qué terror. En susto numérico sumergirme es muy cansado. Inténtalo tú, si tan chicho te crees. Seguramente sí eres. Bah.

Oh, pos qué cosas.




Ay, pos si tenía yo una cosa déstas (sí), no mia cordaba ni de mis cordones enrredados bajo mis pobrecitos zapatitos azules. Es lo que pasa, digo, cuando se pierde uno en las meditaciones meditabundas que piensa uno cuando anda perdido. Así pasa a veces, que suceden cosas que uno esperaba.